22 de abril de 2014

Buñuelos de Cuaresma


Y por fin llegó la Semana Santa, pero si no nos damos cuenta pasará en un segundo. Esta época, junto con la Navidad y el verano, es tiempo de familia, reuniones de amigos, vueltas a los pueblos y a las tradiciones. En todas partes hay comidas típicas y postres, no nos engañemos, todos reservamos un espacio en nuestros estómagos para algo dulce y casero. Hoy os traigo una receta muy sencilla y que puede ir viendo para un postre, un fin de fiesta o para acompañar un buen café: buñuelos de Quaresma.


Hay diferentes tipos de buñuelo, hecho con diferentes tipos de pastas, pero esta es la que más me gusta, seguramente debido al toque de anís, a quien no le gusta?

Receta de buñuelos de Cuaresma

Ingredientes para 50 buñuelos

  • 500 gr de harina de fuerza
  • 100 gr de azúcar
  • 2 huevos medianos (M)
  • 6 gr de sal
  • 30 gr de levadura fresca (la que venden refrigerada en los supermercados)
  • 50 gr de manteca de cerdo
  • 1/2 cucharadita de café de canela en polvo
  • 1 cucharadita de café de esencia de limón
  • 120 ml de leche
  • 50 gr de anís en grano
  • anís y azúcar para rebozar los buñuelos

Preparación

  1. Para preparar la masa usaremos una amasadora eléctrica. Se puede hacer a mano, pero se tardará mucho y no quedará igual, pero se puede hacer.
  2. En el bol de la amasadora pondremos: los huevos, el azúcar, la esencia de limón, la canela, el anís en grano y la levadura desmenuzada.
  3. Lo batiremos un poco con la ayuda de un batedor de mano, integrando todos los elementos.
  4. A continuación añadiremos toda la harina, la sal (no puede estar en contacto directo con la levadura, ya que la estropearía) y la manteca de cerdo.
  5. Ahora empezaremos a amasar con el gancho, durante unos minutos, a la velocidad más baja. 
  6. Añadiremos la leche y amasaremos durante 20-25 minutos a la velocidad 2. Es fácil que la máquina se caliente, así que deberéis descansar la máquina durante el amasado si es necesario.
  7. Pasado este tiempo y cuando veáis que está la masa bien amasada, la quitamos del bol y la ponemos encima de la mesa de trabajo préviamente engrasada con aceite para que no se pegue. Untaremos toda la masa con un poco de aceite y la colocaremos dentro de un bol para que leve y aumente su tamaño al doble. Este proceso puede tardar horas, así que lo dejáis tapado con un trapo fuera de las corrientes de aire, como por ejemplo, dentro del horno.
  8. Cuando veáis que ya ha levado, se vuelve a sacar la masa del bol y se amasa un poco a mano para quitarle el aire. 
  9. Ahora iremos haciendo rulos con la masa y cortando los buñuelos, de esta manera quedarán todos del mismo tamaño.
  10. Haremos bolas de cada uno de los trozos y las iremos colocando en una bandeja de horno forrada de papel sulfurizado (papel de horno), dejando una separación entre ellos. Los dejaremos levar otra vez un par de horas, con lo que doblaran su tamaño.
  11. Pasado este tiempo, ya los podremos freir. Para ello, pondremos aceite en un cazo teniendo en cuenta que los buñuelos se tendran que sumergir dentro de él.
  12. Cuando el aceite este bien caliente, ya podremos empezar a freirlos: cogemos una de las bolas, nos untamos un poco las puntas de los dedos con harina, le hacemos el agujero central y ya lo podemos poner dentro del cazo. Se frien muy rápido, un minuto o menos por cada lado, cuando veáis que está dorado le dáis la vuelta con la ayuda de un tenedor, espátula o le que preferís.
  13. Cuando ya esté, lo sacáis y lo dejáis encima de un plato o bandeja con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
  14. Deberéis repetir el proceso hasta freir todos los buñuelos.
  15. Cuando ya estén todos, deberemos preparar diferentes recipientes: en el primero pondremos los buñuelos de 12 en 12 (aproximadamente) para bañarlos en anís, para ello, tiraremos un chorrito de anís (de 2 a 3 segundos) y moveremos los buñuelos con movimientos de muñeca hasta que se absorba todo el líquido.
  16. A continuación, los pasaremos a otro recipiento con azúcar y los hiremos rebozando al gusto.
  17. Finalmente, los pondremos en el recipiente a servir.
 Como véis, el proceso es un poco entretenido, pero el resultado es espectacular. Aunque la Semana Santa ya ha llegado a su fin, cualquier excusa es buena para probar esta receta, no lo dudéis. Ya me contaréis si la habéis hecho!




2 comentarios:

  1. Hola Núria, acabo de conocer tu blog y con tu permiso me quedo paseando por tu cocina y disfrutando de maravillas como esta, besossss!!!

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    1. Bienvenida a mi humilde blog, espero que vayas encontrado cosas inspiradoras ;)

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