3 de febrero de 2014

Galletas de mantequilla con aroma de vainilla


Que mejor que empezar el blog con la receta de galletas de mantequilla con aroma de vainilla que cambió mi vida. Sí sí, os puede sonar exagerado, pero es la receta que hago cada semana y que todo el mundo que la prueba siempre me pide si tengo alguna bolsita llena de ellas. Además, al no llebar huevo permite que se puedan conservar hasta 3 meses, pero si os tengo que decir la verdad, nunca lo he podido comprobar.


La receta la saqué del blog de Sugar Mur, no fue la primera receta que probé, pero si es con la que me he quedado hasta el momento. La he usado para hacer algunas variaciones, sustituyendo la vainilla por aroma de limón, pasta de fresa o de mojito,... pero aún la que más gusta sigue siendo la de vainilla.

Receta para un montón de galletas pequeñitas ideales para el café

Ingredientes

  • 250 gr de harina de repostería tamizada
  • 75 gr de azúcar glass
  • 150 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 2 teasponns de aroma al gusto, en mi caso vainilla
  • 1/2 teaspon de sal (este es su secreto!)

Preparación

Hacer esta receta no tiene ninguna dificultad, ya lo veréis.
  1. Mezclamos en un bol usando una batidora eléctrica, o en su defecto, a mano, la mantequilla.
  2. Cuando parezca pomada, añadiremos el azucar sin dejar de mezclar.
  3. Cuando ya esté integrado, le pondremos a la mezcla el aroma escogido y la sal. Este es el secreto, el punto salado que tienen estas galletas hacen que no pares de comerlas y no las encuentres empalagosas. Seguiremos mezclando hasta integrarlo todo.
  4. Por último, añadiremos la harina tamizada. Se puede hacer todas de golpe o dividida en 2 partes, pero vigilad, la harina es muy histerica! Y si bates con rapidez llenaras la cocina de ella, así que lo que yo hago es tapar el bol con un trapo.
  5. Seguimos batiendo hasta que la masa empiece a despegarse de los bordes, en ese momento, pondremos una hoja de papel de horno encima de nuestra mesa de trabajo (o encimera en mi caso) y empezaremos a amasar manualmente la masa hasta hacer una bola. Este último punto es el que le acaba de dar consistencia a la masa.
  6. Separaremos la masa en 2 partes y extenderemos cada una de ellas con la ayuda de un rodillo y usando 2 hojas de papel de horno. Si tenéis un rodillo nivelador perfecto, sino siempre podéis usar unos listones que podéis comprar en cualquier tienda de bricolaje o a ojo, todo depende de para que sean las galletas.
  7. Una vez hayamos extendido la masa, la dejaremos reposar como mínimo una hora en la nevera, para que endurezca y al cortarla no se deforme. Normalmente lo que hago es dejarla de un día para otro, así me organizo un poco y hacer galletas no se convierte en una tarea maratoniana.
  8. Ahora que la masa ya está refrigerada, la podemos ir cortando con el cortador que más nos apetezca, pero si no tenemos ninguno en caso, siempre podemos hacer formas con un cuchillo, un vaso de chupito o algun juguete de los niños, si pensáis seguro que encontráis alguno que os pueda servir. Una vez tenemos cada pieza cortado, la ponemos encima de la bandeja del horno que habremos cubierto con una hoja de papel sulfurizado. Al poner las galletas deberemos tener la precaución de dejar un poco de separación entre ellas, debido a que al hornearlas estas aumentan de tamaño y se pegarían las unas con las otras.
  9. Cuando tengamos la bandeja llena, la volveremos a poner en la nevera media hora o más, para que vuelvan a endurecerse y así no se deformen al hornearlas.
  10. Los restos de masa los podremos reutilizar hasta 2 veces más, ya veréis que a medida que los vamos usando van perdiendo consistencia, pero no los tireis! Vuestro marido, esposa, hijos o compañeros de trabajo os agradeceran esos trocitos de galleta horneados aunque tengan otro aspecto, os lo digo por experiencia!
  11. Precalentaremos el horno, a 160ºC, calor arriba y abajo sin ventilador, pasados 10 minutos ya podremos empezar a hornear nuestras galletas. El tiempo de horneado ya dependerá de vuestras galletas, si son muchas, pocas, grandes, pequeñas, si os gustan tostaditas o blanquitas como a mi, así que a partir de los 10 minutos id vigilando el horno.
  12. Una vez horneadas, sacad la bandeja del horno con cuidado de no quemaros y dejad enfriar las galletas encima de una rejilla, con la ayuda de una espátula, hasta que se enfrien del todo.

Ya veis, se trata de una receta super sencilla, pero vigilad: cuando vuestra familia y amigos las prueben no podréis dejar de hornearlas, son como una adicción!


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